sábado, 11 de mayo de 2019
Este es un borrador de la voz que me acompaña a escribir la mayoría de los textos. Recuerdo la mayoría de las ideas que pensaba escribir. En realidad no las recuerdo. Me paro en los dos pies llenos de realidad que me afirman hoy y no logro recordar si pensaba armar un drama, comedia o suspenso. Ojalá un poquito de todo. Recuperar la voz escribiente. Los dedos rápidos que podían armar una historia, un correo a los dioses para avisarle a las musas que llegó la hora de bajar. La inspiración del amor. Todo lo que no puedo recordar. Reviso esto y puedo darme cuenta de ese vacío que llena. Que extraño pensar en un vacío que llena, pero acasó un agujero negro no es eso? Quizás el vacío es luz que no logra escapar, siendo devorado por las buenas intenciones.
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